¿Qué hago en los primeros diez minutos?
Cierre la fuente si la conoce, quite la electricidad de la zona mojada si puede hacerlo sin pisar el agua, y llame.
Los primeros diez minutos de un daño de agua definen cuánto material se pierde. Si el agua viene de una tubería, cierre la válvula principal de la casa. Si no sabe dónde está, llame y le preguntamos. Si el agua viene de la calle o de la marea, cierre la puerta del garaje y ponga toallas o sacos en el umbral. Si hay enchufes o aparatos conectados en el agua, corte la electricidad de esa zona desde el tablero, sin pisar el charco ni tocar el tablero si está mojado. Levante lo que pueda: cajas, ropa, libros, muebles bajos, documentos. Tome fotos del agua y de la altura en el muro antes de moverlo. Y ya en la llamada, dígale al técnico desde qué hora hay agua y si sigue subiendo. Esa información decide si primero se corta la fuente o se empieza a sacar el agua.
¿Cuánto tarda en llegar la cuadrilla?
Se envía una cuadrilla en cuanto haya una disponible. No damos una hora fija por teléfono, porque depende de cuántas cuadrillas están trabajando en ese momento.
La cuadrilla que sale a su llamada es de una empresa local independiente, normalmente la más cercana que esté libre en ese momento. Por eso el tiempo de llegada cambia de una noche a otra. Lo que sí puede esperar es que la llamada no se pierda, que se le diga cuál es la cuadrilla en camino y que, si la espera se alarga, se le avise. Si el agua sigue subiendo mientras espera, llame de nuevo y dígalo; eso cambia el orden en que se despacha. Mientras tanto, siga las indicaciones de seguridad y no entre al agua con cables conectados. Una cuadrilla que llega tarde con la fuente cortada hace menos daño que una que llega temprano con el agua todavía entrando.
¿Qué hacemos cuando llegamos?
La primera tarea es encontrar la fuente y cortarla, luego se mide el agua y se explica el plan de trabajo.
Al llegar, el técnico revisa la casa por dentro y por fuera, busca la fuente y confirma que esté cerrada. Después mide el agua en el piso, en la base de los muros y en los cuartos vecinos. La explicación del plan se da antes de empezar: qué se va a sacar, en qué orden, cuántas personas van, qué equipo se va a dejar y qué se puede retirar. El precio se explica y se aprueba en la casa antes de que empiece el trabajo. Si el dueño no está de acuerdo con algún paso, se para el trabajo y se conversa. Ese orden protege a la familia, porque la decisión es suya, y permite que la cuadrilla trabaje sin perder tiempo en discusiones en el medio del agua.
¿Y si el agua viene de una tormenta?
La tormenta trae agua de techo, agua de calle y, a veces, agua de marea. Cada una tiene un camino y un tratamiento distinto.
Una tormenta puede dejar agua por tres caminos al mismo tiempo: por el techo, por la puerta y por la base de los muros. El técnico separa los tres y los trata en orden. Primero se corta la fuente más activa, que casi siempre es la que sigue entrando. Después se saca el agua libre de todos los cuartos afectados. Al final se mide cada camino y se decide qué se retira. El daño por tormenta se llama también daño por marea cuando el agua llegó de la costa. En ese caso se trata como contaminada, como se explica en la página de daños por marea. La línea de emergencia sirve igual para los tres caminos, y el primer paso es el mismo: cerrar lo que se pueda y llamar.
¿Qué pasa con el seguro si llamo de noche?
Nada cambia con la hora de la llamada. Guarde la hora, las fotos y el nombre de quien atendió, porque la aseguradora los pide.
Una llamada de emergencia hecha de noche tiene el mismo valor que una hecha de día para la aseguradora. Lo que sí importa es el registro. Anote la hora en que vio el agua por primera vez, la hora de su llamada y el número al que llamó. Tome fotos del agua antes de limpiar. Guarde los recibos de cualquier gasto de emergencia, como un hotel o una compra de equipo. La aseguradora decide la cobertura según la póliza, y no damos una respuesta sobre la póliza por teléfono. Lo que sí hacemos es describir el daño y la fuente en el registro de trabajo, para que usted pueda entregarlo a la aseguradora.