¿Cuánto tiempo toma sacar el agua de una casa en Atlantic City?
La extracción de un piso bajo toma horas, no días. Lo que toma días es el secado que viene después, y el tiempo depende de la superficie, de la altura del agua y de cuánto se metió dentro del muro.
El tiempo de extracción lo marca el tamaño de la superficie mojada y la potencia del equipo que llega. Una sala de tamaño normal con dos centímetros de agua se saca en una o dos horas con dos bombas y una aspiradora. Una cocina y un cuarto contiguo con agua de tormenta, que ya llegó a la base del muro, toman más tiempo porque hay que sacar el agua libre, levantar el zócalo donde haga falta y dejar ventilar el espacio antes de pasar al secado. En una casa de la isla donde el agua subió con la marea, el trabajo de extracción se hace en dos o tres pasadas, porque cada vez que se saca el agua de un cuarto vuelve a bajar algo del muro. Por eso la cuadrilla no promete un tiempo cerrado por teléfono. Lo que sí puede decir es cuántas personas van, qué equipo llevan y cuál es el orden del trabajo, y esa explicación se da antes de empezar.
¿Por qué no basta con pasar la aspiradora?
Una aspiradora doméstica levanta el agua de la superficie, pero no alcanza el agua que está dentro del piso de madera, bajo el laminado o dentro del yeso. Ese agua sigue ahí y sube después.
Mucha gente que vive en Atlantic City saca el agua con una aspiradora de tienda, pasa una toalla y cree que el problema terminó. Lo que queda dentro de la construcción es lo que causa el moho, la hinchazón del laminado y el olor que aparece a la semana. Una aspiradora de agua de uso profesional tiene otro flujo y otra capacidad, pero aun así no reemplaza el secado. La extracción y el secado son dos etapas que se encadenan: la primera saca lo que se ve y la segunda saca lo que no se ve. Si la primera se hace sola, sin la segunda, la casa queda húmeda por dentro aunque el piso parezca seco. Por eso el técnico que llega no termina con la extracción. Deja un plan de secado y una lectura de referencia de cada cuarto, para que la siguiente visita sepa cuánto ha bajado la humedad.
¿Qué se hace con la alfombra y el laminado?
Una alfombra empapada por agua limpia puede salvarse si se saca a tiempo. Una alfombra que estuvo en agua de marea o de alcantarilla casi siempre se retira, y el pad de abajo casi siempre se tira.
En un piso bajo la alfombra y el laminado son lo primero que se levanta, porque son lo que se ve. La decisión sobre cada uno depende del tipo de agua y del tiempo que estuvo mojado. El agua limpia que viene de una tubería rota es la más fácil de tratar. El agua que subió con la marea y pasó por el lodo de la calle se trata como contaminada, y los materiales porosos, como el pad y la alfombra, se retiran. El laminado que se levantó en los bordes muchas veces se puede salvar si el agua no llegó a la base del tablero, pero eso se decide al revisar cada tabla. El técnico explica qué se va a levantar, qué se va a dejar secar en su lugar y qué se va a retirar, antes de tocar el piso. Y deja la decisión en manos de quien vive ahí, porque es su casa y su propiedad.
¿Qué pasa con el agua que sube por la base del muro?
En las casas de la isla y de la bahía el agua puede subir por la base del muro sin que se vea un charco. Esa agua se mide con un medidor y se saca abriendo el zócalo donde haga falta.
Un muro de bloque o de ladrillo que estuvo en contacto con agua de marea absorbe por la base. El yeso se ve normal en la superficie y la pintura no cambia de color, pero la línea de humedad queda a pocos centímetros del piso. Cuando el técnico pasa el medidor sobre esa línea, la lectura sube aunque la pared se vea seca. En Atlantic City, el zócalo se abre en el punto donde la lectura es más alta, se mide dentro de la cavidad y se decide si el aislamiento se saca. Abrir un muro es un trabajo que se explica con anticipación, porque cambia el aspecto de la habitación durante unos días. La cuadrilla deja la cavidad ventilada y, cuando las lecturas bajan, se cierra con el mismo material que se quitó, o con uno que el dueño elija.
¿Qué hacer mientras llega la cuadrilla?
Cierre la fuente si puede, quite los cables del agua, levante lo que pueda sin meterse en el charco y tome fotos. Esas cuatro cosas ayudan a todos.
Si el agua viene de una tubería, cierre la válvula principal de la casa. Busque la válvula donde entra la línea de agua a la casa; a veces está en el garaje o en el cuarto de lavado. Si el agua viene de la calle o de la marea, cierre la puerta del garaje, ponga toallas o sacos en el umbral, y no intente bloquear el agua con las manos. No entre en un cuarto con agua de pie si hay enchufes, cables o aparatos conectados a la corriente. Si sabe cuál es el tablero, corte la electricidad de esa zona sin pisar el agua. Levante los muebles de la base, las cajas, la ropa de cama y los libros, y póngalos en un lugar seco. Tome fotos del agua, de la altura en el muro y de los daños antes de sacar nada, porque la aseguradora y el técnico van a pedir esas imágenes. Y anote la hora en que vio el agua por primera vez.